ARGENTINA (Pulso) — Guillermo Vilas cumplió 74 años el pasado 17 de agosto. Su hija mayor, Andanín, emocionó a los fanáticos con una imagen del legendario deportista. El aniversario llegó con un lanzamiento editorial.
El libro se titula El otro Vilas: historias escondidas de una vida irrepetible. Lo escribió el periodista Pablo Amalfitano para Ediciones Al Arco. Amalfitano tiene 35 años, nació en Mar del Plata —la misma ciudad que forjó a Vilas— y lleva más de quince años en el periodismo deportivo. Actualmente trabaja en el diario Página/12 y fue editor jefe de redacción de la revista El Gráfico.
La obra no repasa títulos ni estadísticas conocidas. Busca sucesos ocultos o apenas mencionados de la carrera y la vida del marplatense.
Una de esas historias es la del niño que desafió a la muerte. Según el propio Vilas, citado en el libro: «Tenía casi seis años. Aquel día, tras el sepelio de un pariente, se me ocurrió conocer cuál era la sensación de estar muerto». Vació un cajón de juguetes, se metió adentro y le pidió a su hermana Marcela que cerrara la tapa y se sentara encima. «Empecé a sentir que me ahogaba. Faltaba el aire», relató. Su madre escuchó ruidos y lo rescató. «Aquella vez casi termina la carrera tenística que todavía no había comenzado», concluyó.
El prólogo es del periodista Juan José Moro. Según el documento, Moro pondera que Amalfitano «haya resuelto investigar y escribir sobre la personalidad de Guillermo Vilas sin haberlo visto jugar». La contratapa la firmó el periodista Alfredo Bernardi: «Vilas fue disruptivo y carismático para la época. Su leyenda seguirá vigente».
Una historia de formación de carácter, no de estadísticas. El libro apuesta por el retrato desde los márgenes. Ese enfoque —el individuo, su temple, su historia personal— es precisamente lo que el periodismo deportivo de fondo tiene pendiente con las grandes figuras que marcaron épocas.



