ARGENTINA (Pulso) — Confirmado. Rubén Blades se presentó este domingo en el Movistar Arena de Buenos Aires. Más de 10.000 personas asistieron al espectáculo.
Antes del show, Blades recibió en su camerino a Charly García. Ambos se tomaron una fotografía y la compartieron con la prensa. García, que tiene problemas de movilidad y se desplaza en silla de ruedas, siguió el concierto completo desde una de las primeras filas.
Blades actuó junto a la Roberto Delgado Big Ban, conformada por 19 músicos. El setlist repasó clásicos de toda su carrera: abrió con «Plástico» y cerró con «Pedro Navaja». A sus 78 años, no paró durante dos horas y media de cantar, bailar y tocar las maracas.
Durante «Desapariciones», rindió homenaje a los desaparecidos latinoamericanos en dictaduras. Al interpretar «País Portátil», el público coreó «la patria no se vende», consigna usada en protestas recientes en Argentina.
Cuando cantó «Emigrantes», venezolanos presentes en el público —con banderas de su país— rompieron en aplausos. Blades les dedicó «Ligia Elena» y recordó los terremotos de La Guaira de finales de julio. También mencionó a Cali, afectada por otro terremoto hace una semana, según la fuente.
En «Todos vuelven», proyectó fotografías de artistas argentinos fallecidos: Mercedes Sosa, Luis Alberto Spinetta, María Elena Walsh, Eladia Blázquez, Astor Piazzolla y el Indio Solari. Luego interpretó «El cantante» en tributo a Héctor Lavoe.
Una noche de libre empresa cultural en su máxima expresión: un artista que lleva décadas construyendo su obra sin subsidios ni aparato estatal, y que convocó a 10.000 personas dispuestas a pagar por escucharlo. El mercado, una vez más, validó al talento.



