CHILE (Pulso) — El Fondo de Cultura Económica relanzó «Porque escribí», antología de Enrique Lihn (1929-1988). La selección original fue realizada por Eduardo Llanos a mediados de los 90.
Diego Zúñiga prologa la nueva edición. Según el documento, Zúñiga escribe: «Hubo un tiempo, otro tiempo, en que este libro, para muchos lectores, fue la única forma de acceder a la poesía de Enrique Lihn».
La antología incluye poemas como «Monólogo de un padre con su hijo de meses» y «Nadie tiene que ver con el dolor». También recoge sus poemas políticos. El poema que da título al volumen cierra con los versos: «porque escribí, porque escribí estoy vivo».
La fuente describe a Lihn como «poeta cardinal de la literatura latinoamericana». Señala que la selección «mantiene su poderosa, emotiva y lúcida intensidad» a más de 30 años de su edición original.
La misma reseña cubre otros dos títulos. Uno narra la historia de una escritora y guionista criada en Coya, pueblo minero de la precordillera de la Sexta Región, fundado por la Braden Copper Company. El relato abarca su infancia, su traslado a Rancagua y su pasión por el cine casero en VHS.
El tercer libro reseñado es un álbum ilustrado. Narra la historia de Antonio, exiliado chileno radicado en Finlandia, que le cuenta a su nieta Sofía los años previos al golpe militar y su posterior detención y exilio. Según la fuente, el libro «rescata con delicadeza la historia de cientos de personas que tuvieron que abandonar el país».
Tres títulos, tres registros distintos: poesía, memoria autobiográfica y literatura infantil. El denominador común es Chile como materia prima narrativa. La reedición de Lihn confirma que las obras que sobreviven al mercado editorial no lo hacen por decreto institucional, sino por mérito propio y por lectores que las sostienen sin subsidio.



