COLOMBIA (Pulso) — El Ministerio de Salud y Protección Social activó medidas de vigilancia, preparación, prevención y respuesta en varias regiones de Colombia. La causa: aumento de incendios forestales, altas temperaturas y reducción de precipitaciones reportadas por el IDEAM.
El marco legal es la Circular Externa Conjunta 023 del 10 de julio de 2026. El documento establece orientaciones para el sector salud durante la temporada seca y el Fenómeno de El Niño 2026-2027.
El humo de los incendios eleva la concentración de material particulado. Según MinSalud, esto agrava enfermedades como el asma y la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC).
Los grupos en mayor riesgo, según el Ministerio: niños, personas mayores, mujeres gestantes y pacientes con enfermedades respiratorias o cardiovasculares.
Las herramientas de seguimiento activadas incluyen las Salas de Análisis de Riesgo Ambiental (SARA), el Sistema Nacional de Vigilancia en Salud Pública (SIVIGILA) y el Sistema de Vigilancia de Riesgos Ambientales (VIGIFRA). Los datos se cruzan con reportes territoriales y de servicios de salud.
MinSalud impartió orientaciones a Secretarías de Salud, EPS e IPS. Los Centros Reguladores de Urgencias y Emergencias (CRUE) también participan en la respuesta.
Las recomendaciones oficiales son cuatro: evitar actividad física intensa al aire libre; permanecer en espacios interiores; usar tapabocas en zonas afectadas; consumir agua potable y evitar el sol entre las 10:00 a.m. y las 3:00 p.m.
Antes síntomas como dificultad para respirar, dolor en el pecho o temperatura corporal superior a 39 °C, MinSalud pide acudir de inmediato a los servicios de salud.
Lectura editorial. La crisis climática no espera al debate político. Mientras el gobierno Petro acumula controversias, el aparato sanitario responde a una emergencia real con circulares y sistemas de vigilancia. La pregunta es si la infraestructura de salud pública —históricamente subfinanciada— tiene capacidad operativa suficiente para sostener esa respuesta en territorios alejados. El ciudadano de a pie no necesita más burocracia: necesita que las EPS e IPS respondan cuando llegue la crisis respiratoria. Eso depende menos de circulares y más de inversión real en capacidad instalada.



