MEXICO (Pulso) — La película «Loco México Mágico» se estrena hoy en cines mexicanos. La dirige Carlos Santos. Protagonizan Silverio Palacios y Daniel Sosa.
El argumento: un alcalde de Alvarado, Veracruz, encarga un filme al estilo Hollywood donde los villanos son estadounidenses. El objetivo declarado del director es responder con humor a la retórica de Trump sobre migrantes mexicanos.
«Es jugar con la identidad mexicana en un contexto donde a Trump se le ha antojado decir que somos violadores, asaltantes», declaró Santos según la fuente. «Siento que es responsabilidad nuestra contar historias que tengan réplica a esa retórica», agregó.
El guion fue escrito en 2019, durante el primer mandato de Trump. Santos lo retoma ahora porque considera que aquellas decisiones «se han consolidado» en el mandato actual.
Una secuencia del filme ilustra el argumento central: en un casting ficticio solo se admite gente de piel blanca o negra, excluyendo a casi todo el pueblo. Santos señala que la comedia «revela una verdad que no se comenta».
El director también reconoce que el racismo existe en México. «En México hay racismo también, pero no es frontal, sino a escondidas», apuntó.
Santos vivió en Estados Unidos. Dice que allí se sintió aislado. Añade que la emigración no implica adoptar la cultura del país receptor: «Emigramos a EU en busca de dinero, pero no queremos ser como ellos».
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Desde Pulso Global: la película es entretenimiento, no política pública. Pero su estreno confirma que la industria cultural mexicana —financiada en parte por el aparato estatal— elige el antiamericanismo como ángulo comercial y político. El debate real sobre migración, seguridad y soberanía no se resuelve en la pantalla grande. Se resuelve con instituciones que funcionen y con libre empresa que genere empleos en México.



