ARGENTINA (Pulso) — El economista Claudio Zuchovicki analizó la política económica del Gobierno en el programa Comunidad de Negocios, por LN+.
Su diagnóstico fue directo: «El 90% está de acuerdo con el rumbo. Lo que se empieza a debatir es la velocidad del cambio».
Zuchovicki describió su postura como «ni optimista ni negativo». Dijo que el ajuste «fue fuerte, rápido» y que, en subsidios, mora, créditos y tasa de interés, «ya se hizo». Ahora, afirmó, «debería empezar a recuperarse», pero solo «si se sostiene en el tiempo».
Usó una analogía aérea: un avión alcanza una velocidad en la que «el cambio es irreversible». Aplicó esa imagen a la economía argentina.
Destacó un giro en la conversación pública. Meses atrás el debate giraba en torno a inflación y macroeconomía. Hoy, según Zuchovicki, «la discusión es dónde está comprando la gente». Agregó: «No hablamos de los problemas micro porque a la macro, en el fondo, la damos por ordenada».
Sobre incentivos, fue explícito: «Si creo que el Estado me va a solucionar todo lo que hago mal, no tengo ningún incentivo para esforzarme». Contrapuso ese modelo al «incentivo al mérito», que —dijo— permite crear empresas. Señaló que hoy «el funcionario tiene más poder que yo sobre la compañía».
También alertó sobre ciberdelitos: el 80% de las estafas, según indicó, corresponde a esa categoría, en paralelo al auge de aplicaciones digitales.
Lectura editorial. Lo que Zuchovicki describe es el desplazamiento natural de una economía que sale de la emergencia: cuando la macro se estabiliza, el debate sube de nivel y llega al consumo, la inversión y los incentivos reales. Eso es exactamente lo que el libre mercado necesita para consolidarse. El riesgo que el propio economista señala —que el proceso no se sostenga— es el argumento más sólido para no aflojar el ancla fiscal ni ceder a la presión por gasto. La velocidad puede discutirse; el rumbo, según estas fuentes, ya no.


