ARGENTINA (Pulso) — El viceministro de Economía, José Luis Daza, expuso este jueves ante el Council of the Americas. Reemplazó al ministro Caputo, quien «se enfermó». El presidente Milei cerrará el encuentro al mediodía.
Daza fue directo: «Estamos en un proceso de desinflación muy sólido y va a continuar». Descartó que la baja de precios sea «un tema de preocupación» para el equipo económico.
La frase central llegó sobre el fisco. «El único país del G20 que está con superávit fiscal hoy es la Argentina», afirmó. Agregó superávit externo y bancos capitalizados como pilares del cuadro macro.
El eje del discurso fue la reforma de la Carta Orgánica del BCRA. El proyecto se debate el miércoles 26 en la Cámara de Diputados. Sus puntos clave:
- Prohibición total de financiar al Tesoro, provincias y municipios. Se eliminan adelantos transitorios y compra de bonos en mercado primario. - Fin de la transferencia de utilidades contables al Tesoro. Las ganancias por suba del dólar quedarán dentro del banco; solo podrán usarse para pagar deuda. - Mandato único: preservar el valor de la moneda. Desde 2012 el banco perseguía múltiples metas —empleo, desarrollo, equidad—. Esa multiplicidad, según el Gobierno, justificó la emisión. - Remoción más difícil: hoy basta mayoría simple; con la reforma se exigirán dos tercios en ambas cámaras. - Letras intransferibles prohibidas: el mecanismo vigente desde 2006 —dólares de reservas a cambio de papeles sin valor de mercado— desaparece.
Daza definió el programa como «sostenible en el tiempo» y no dependiente de una sola variable.
Lectura de Pulso Global. La reforma apunta al núcleo del problema argentino: un banco central capturado por el gasto político. Prohibir el financiamiento al Tesoro y elevar el umbral de remoción son cortafuegos institucionales concretos. Si Diputados aprueba el texto sin mutilarlo, el mercado tendrá una señal difícil de ignorar. El ajuste fiscal ya existe; ahora se busca blindarlo con arquitectura legal. Eso es lo que distingue estabilización de maquillaje.


