ARGENTINA (Pulso) — El Gobierno aprobó el ingreso al RIGI del proyecto Los Toldos II Este de Tecpetrol, la petrolera del Grupo Techint. La inversión total proyectada asciende a USD 6.400 millones. Es la mayor de la historia de la compañía.
El anuncio lo realizó el ministro de Economía, Caputo, este miércoles. «El Comité Evaluador aprobó el ingreso al RIGI del proyecto de petróleo Los Toldos II Este de la empresa Tecpetrol en Vaca Muerta», informó.
De ese total, más de USD 2.000 millones se desembolsarán hasta fines de 2027, según precisó la compañía.
El proyecto se ubica en el Hub Norte de Vaca Muerta, cerca de Rincón de los Sauces. El bloque es operado por Tecpetrol con el 90% de participación; la empresa estatal neuquina GyP posee el 10% restante.
Producción y plazos. La meta es alcanzar 35.000 barriles diarios hacia fines del primer trimestre de 2027 y llegar al pico de diseño de 70.000 barriles por día en julio de 2027. Esa cifra equivale aproximadamente al 10% de la producción total de petróleo de Argentina. Con este desarrollo, Tecpetrol busca llevar su producción total en la Cuenca Neuquina a cerca de 100.000 barriles por día.
Empleo y cadena de valor. Durante el pico de obras se generarán más de 3.100 puestos de trabajo directos. Caputo cifró en 4.800 los empleos indirectos adicionales. Cerca de 800 empresas nacionales participan en la construcción.
Caputo sostuvo que el RIGI permitirá incrementar «en aproximadamente un 40% los recursos a ser desarrollados en el área».
Tecpetrol atribuyó la aceleración del proyecto al «ordenamiento macroeconómico y la previsibilidad» que, según la empresa, brinda el nuevo marco regulatorio y el RIGI.
Lectura editorial. El dato es contundente: la libre empresa responde a reglas claras con capital real. USD 6.400 millones no llegan por decreto ni por subsidio; llegan porque el RIGI redujo el riesgo regulatorio y amplió la rentabilidad de pozos que antes no cerraban. El modelo replicado desde Fortín de Piedra —donde Tecpetrol abastece hoy alrededor del 16% de la demanda de gas del país— demuestra que la desregulación produce resultados medibles. El ajuste fiscal de Milei y la reforma del upstream crean el entorno; el sector privado pone el dinero y los empleos. Esa es la secuencia que el intervencionismo nunca logró invertir.


