ARGENTINA (Pulso) — Confirmado. Los datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), publicados por la Secretaría de Trabajo, muestran que el salario privado registrado cayó en junio 0,6% por debajo del nivel de noviembre de 2023.
El dato es significativo por su fuente. El Gobierno venía privilegiando el SIPA frente a otros indicadores. Consideraba que captura bonos, premios y sumas no remunerativas que superan lo acordado en paritarias. Ahora ese mismo indicador marca retroceso.
El quiebre llega tras 20 meses consecutivos por encima de la referencia inicial. En junio el poder adquisitivo cayó 0,9% mensual en la serie desestacionalizada. En mayo había caído 2,9%. Esto ocurrió mientras la inflación desaceleraba: 2,6% en abril, 2,1% en mayo, 1,9% en junio. En julio el IPC volvió a 2,1%.
La Secretaría de Trabajo explicó que «la pérdida de poder adquisitivo se produjo porque los salarios nominales desaceleraron su crecimiento en mayor medida que los precios».
Los convenios colectivos muestran un deterioro mayor: 6,5% por debajo del nivel de inicio de gestión. Entre 27 convenios relevados —unos 3,6 millones de empleos formales— el salario conformado medio cayó 0,7% real en los últimos dos meses.
Las diferencias entre sectores son marcadas. Textiles acumulan una caída real interanual de 12,6%; metalúrgicos, 12,4%; comercio, 11%; calzado, 10,5%. En el extremo opuesto, encargados de edificios subieron 5,9%; camioneros, 3,1%; construcción y farmacia, 2,5% cada uno.
Según la consultora LCG, «la contracción del empleo privado asalariado formal se da en paralelo con una baja del salario». El SIPA registra 241.000 trabajadores privados formales menos desde el inicio de la gestión. Muchos migraron al monotributo o al trabajo independiente no registrado. El universo del indicador abarca alrededor de 6,1 millones de personas.
El Índice de Salarios del Indec, metodología distinta, ubicaba en mayo a los salarios privados registrados 3,6% por debajo del inicio de la gestión. Ambos indicadores convergen en el signo.
Pulso Global observa: el ajuste fiscal tiene costos reales y este dato lo confirma sin ambigüedad. El desafío para la administración Milei es sostener la desinflación lo suficientemente rápido para que los salarios reales recuperen terreno. La heterogeneidad sectorial sugiere que la recuperación, cuando llegue, no será pareja. Los sectores con mayor capacidad de negociación o menor exposición a la competencia importada ya muestran resultados distintos. El resto espera.


