El Perú creció 11% en inversión de exploración minera en 2024-2025. Suena bien. No lo es.
Argentina creció 60% en el mismo periodo. Brasil, 32%. Chile, 30%. Canadá, 22%. Estados Unidos, 21%. Según el análisis de Víctor Gobitz, presidente de Quilla Resources Inc., y Armando Gallegos, presidente de Gerens Escuela de Negocios, el país aumentó inversión pero perdió participación relativa. Eso es perder competitividad.
La participación peruana en el mercado global de exploración se ubica hoy en 4,6%. El país ya alcanzó cerca del 6% en otros periodos. La brecha no es geológica: el Perú tiene cobre, oro, plata, zinc y potencial en hidrocarburos.
El Índice Fraser lo confirma, según los autores: el atractivo de políticas para inversión minera en Perú está por debajo de Canadá, Australia, Chile y Brasil. Los cuellos de botella identificados son seguridad patrimonial, estabilidad política, predictibilidad regulatoria, incertidumbre sobre concesiones y condiciones sociales en zonas de influencia.
En hidrocarburos, el diagnóstico es igual de severo. La exploración petrolera y gasífera viene de años de estancamiento. Sin reactivación, advierten los autores, las reservas de gas y petróleo caerán y el país dependerá más de importaciones futuras.
Los precios altos del oro y el cobre no resuelven las debilidades regulatorias. La solución pasa, según el análisis, por reglas previsibles, permisos oportunos, menos tramitología, diálogo territorial temprano y fortalecimiento de Perupetro, Senace y ANA.
Pulso Global observa lo evidente: cada año de parálisis regulatoria es canon y regalías que no llegan a las regiones, empleo que no se crea y seguridad energética que se erosiona. El próximo gobierno heredará una agenda cargada. Esta es la parte que no hace ruido en campaña pero sí lo hace en la factura fiscal de la siguiente década. El libre mercado no pide favores; pide reglas claras y Estado que cumpla su función básica: garantizar propiedad y predecibilidad. Sin eso, el potencial geológico del Perú seguirá siendo solo eso: potencial.



