Joaquin Niemann ganó LIV Golf New York en Trump National Golf Club Bedminster, Nueva Jersey, el domingo.
Victoria wire-to-wire. Resultado final: 16 bajo par.
Es su novena victoria desde que se unió a LIV Golf.
Una semana antes, Donald Trump, de 80 años, ganó el campeonato del club en el mismo campo. Marcó un gross de 70, según reportes. Catorce de los 56 jugadores de LIV no lograron una sola ronda de 70 o menos en toda la semana.
Trump afirma poseer más de 40 campeonatos. Todos en clubes de su propiedad, incluidas las divisiones «senior» y «super senior» de la semana pasada.
En paralelo, Jon Rahm cerró su tercer campeonato individual consecutivo de temporada en LIV. Lo hizo terminando 8 sobre par esta semana. Su rival más cercano, Bryson DeChambeau, terminó 7 sobre par y no presionó.
Rahm ganó el título de temporada sin destacar en la ronda final. DeChambeau tampoco aprovechó la oportunidad.
Lectura editorial. LIV Golf lleva tres años prometiendo revolucionar el golf profesional con dinero saudí y formatos distintos. El resultado en Bedminster lo resume: el ganador de la semana fue opacado por la anécdota del dueño del campo. Niemann es un jugador de primer nivel. Merece más que ser nota al pie.
El producto en cancha existe. El problema es el marco: sin tensión de clasificación, sin narrativa acumulada, sin consecuencias reales de temporada, el torneo se convierte en ruido de fondo. Libre empresa implica competir por atención. LIV aún no gana ese partido.


