SpaceX apunta a transformar la inteligencia artificial en su negocio principal. Elon Musk lo confirmó en una presentación ante empleados publicada en X.
Según Musk, los ingresos vinculados a la IA podrían superar a todas las demás fuentes de ingresos de SpaceX en septiembre. El crecimiento continuaría durante el cuarto trimestre.
La meta a cuatro o cinco años: que la IA represente el 99% del valor de SpaceX.
Las cifras detrás del plan. SpaceX dispone hoy de 1,4 gigavatios de capacidad de cómputo. Los vende a empresas tecnológicas y laboratorios de IA. La meta es llegar a 10 gigavatios hacia fines del próximo año.
Musk calculó que cada watt podría representar entre US$30 y US$50. Con 10 gigavatios operativos, eso implicaría entre US$300.000 y US$500.000 millones anuales de ingresos, según sus estimaciones.
En documentación presentada antes de su salida a bolsa, SpaceX identificó un mercado potencial total de US$28,5 billones. De ese monto, cerca de US$23 billones corresponderían al sector de la IA.
Los proyectos anunciados. El avance de SpaceX en IA comenzó con la adquisición de xAI, compañía fundada por Musk en 2023 y responsable del chatbot Grok. xAI opera Colossus, un clúster de supercomputación ubicado en Tennessee.
SpaceX también anunció planes para construir Terafab en Texas junto con Tesla. El complejo fabricará chips avanzados. Otro proyecto contempla lanzar hasta un millón de satélites de IA llamados Starmind a órbita baja terrestre, usando el cohete Starship.
A más largo plazo, la compañía proyecta construir fábricas en la Luna para producir centros de datos fuera de la Tierra.
Musk afirmó que su objetivo no es solo generar ingresos. Según explicó, busca desarrollar una IA que ayude a la humanidad y contribuya a llevarla hacia otros planetas.
Lectura editorial. Las cifras son proyecciones del propio Musk, no garantías. Pero el tamaño del mercado identificado —US$23 billones solo en IA— y la velocidad de ejecución de SpaceX obligan a tomarlo en serio. La libre empresa, sin subsidios estatales que distorsionen la competencia, es el motor detrás de esta apuesta. El Estado debería observar, no regular por anticipado.


