ARGENTINA (Pulso) — El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció este jueves la flexibilización del crédito en dólares para todas las empresas. Hasta ahora, solo accedían firmas generadoras de divisas.
El límite fijado: 15% de los depósitos. «Solo van a poder prestar los bancos hasta un 15% de los depósitos en dólares», precisó Caputo en conferencia de prensa. Lo acompañaron el viceministro José Luis Daza y el secretario de Finanzas, Federico Furiase.
El DNU llega el viernes. El Gobierno publicará mañana en el Boletín Oficial un Decreto de Necesidad y Urgencia. El Banco Central adecuará en paralelo el marco prudencial.
La lógica detrás del cambio. El BCRA identificó una capacidad prestable ociosa de casi US$7.000 millones, alrededor del 17% de los depósitos en dólares. La relación préstamos/depósitos ronda el 60% en moneda extranjera, frente al 84% en pesos.
Condición clave. Las empresas que tomen créditos en dólares deberán liquidarlos en el Mercado Único y Libre de Cambio (MULC) y convertirlos en pesos. Así, según el Gobierno, no se generará efecto multiplicador y sí mayor oferta de divisas.
Sectores apuntados. Caputo señaló construcción e industria automotriz como destinatarios principales. «Fue un pedido de las industrias», afirmó. Agregó que las tasas en pesos «todavía son altas» y dificultan la rentabilidad de varios negocios.
Contexto de mora. La medida llega con la mora en créditos al sector privado en 7,7% en mayo, según datos de Infobae. Caputo indicó que los bancos refinancian esa mora a tres años a tasas de entre el 20% y el 25%.
El origen de la restricción. El artículo 23 del DNU 905/2002, dictado tras la crisis de 2001, limitó el crédito en dólares a exportadores para evitar descalces cambiarios. El presidente del BCRA, Santiago Bausili, calificó esa norma de «solución de esquina» que preservó «un sistema financiero que es de los más chicos del mundo».
Pulso Global observa que la medida es un paso concreto hacia la desregulación financiera que el libre mercado exige. Movilizar US$7.000 millones ociosos hacia la inversión productiva es exactamente lo que el aparato burocrático heredado impedía. El límite del 15% y la obligación de liquidar en el MULC muestran prudencia; el resultado dependerá de que los bancos gestionen bien el riesgo. El ahorro privado argentino —US$259.305 millones fuera del sistema, según el Indec— es el verdadero potencial aún sin tocar.


