ARGENTINA (Pulso) — El ministro Luis Caputo reveló dos iniciativas en estudio. Ambas apuntan a dinamizar el crédito hipotecario y a reflejar con mayor precisión la mora del sistema financiero.
Plazos fijos del FGS para los bancos
La primera medida consiste en que el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) licite plazos fijos de largo plazo. Los bancos competirían ofreciendo tasas. Caputo explicó el problema central: «Las hipotecas son a largo plazo y los depósitos a 30 días». El sector bancario ya manifestó interés, según el ministro. La propuesta contempla plazos de dos, tres o cinco años, con tasas indexadas en UVA. Una opción anterior —que el FGS comprara hipotecas directamente— fue descartada. Caputo señaló que esa función «no corresponde al mandato» del fondo.
Mora: los datos contables no reflejan la realidad
El viceministro José Luis Daza advirtió que las reglas contables impiden ver la recuperación real de la cartera. «Hay una gran cantidad de préstamos que estaban en mora, pero que poco van a salir por razones contables de esta categoría», sostuvo, según el documento. Economía estudia cambios en la metodología de publicación para mostrar cuántos deudores ya refinanciaron pero aún figuran como morosos.
En mayo, la mora del sector privado llegó al 7,7%, según datos del Banco Central. La consultora 1816 estimó que en junio habría caído al 7,6%; la mora en familias, del 12,8% al 12,7%. El BCRA publicará los datos oficiales de junio el 21 de agosto.
Caputo defendió la postura del Gobierno ante críticas por no intervenir con fondos públicos: «Manejamos la plata de los pagadores de impuestos», argumentó. Señaló que los bancos ya refinancian deudas a tres años a tasas de entre el 20% y el 25%.
Fuentes oficiales de Economía indicaron a Infobae que «cualquier cosa que se defina, se anunciará públicamente».
Lectura editorial. El enfoque de Caputo es el correcto: el dinero del FGS pertenece a los contribuyentes, no es un fondo de rescate para bancos que otorgaron mal sus créditos. Usar el aparato estatal para socializar pérdidas privadas habría sentado un precedente peligroso. La vía de mercado —competencia de tasas entre bancos para acceder al fondeo del FGS— preserva los incentivos correctos. La transparencia en los datos de mora también importa: cifras que distorsionan la realidad generan pánico innecesario y frenan el crédito que Argentina necesita para crecer.


