UCRANIA (Pulso) — Ucrania atacó durante la noche la base naval de Novorossiysk, último gran bastión de la Flota rusa del Mar Negro. La operación combinó drones aéreos, drones marítimos y misiles antibuque.
El presidente Zelensky calificó la ofensiva de «única». Aseguró que las fuerzas de Kiev golpearon defensas antiaéreas, muelles e infraestructura portuaria. La ciudad se ubica a más de 300 kilómetros de la línea del frente.
El gobernador de Krasnodar, Kondratyev, confirmó que varios cientos de drones atacaron distintas localidades de la región: Novorossiysk, Anapa y Gelendzhik. El Ministerio de Defensa ruso afirmó haber derribado 502 drones sobre territorio ruso y el Mar Negro.
Las víctimas civiles son confirmadas. En Novorossiysk murió un niño de ocho años. Otras ocho personas resultaron heridas. En el pueblo de Volna murió otra persona al caer restos de un dron sobre una vivienda. Dos personas más fueron heridas en Gelendzhik.
El alcalde de Novorossiysk, Kravchenko, reportó daños en cuatro empresas y más de veinte edificios residenciales.
Novorossiysk alberga también el complejo petrolero de Grushovaya, nodo clave de transferencia de crudo. El Consorcio del Oleoducto del Caspio utiliza esa terminal para transportar petróleo de Kazajistán. Empresas estadounidenses como Chevron y ExxonMobil participan en ese negocio. Washington ya había expresado preocupación por ataques anteriores contra esas instalaciones.
En Crimea, según las autoridades instaladas por Moscú, las defensas derribaron 115 drones sobre Sebastopol. El jefe de la ciudad, Razvozhayev, reportó daños en diez edificios de departamentos y 25 viviendas.
Moscú respondió con 138 drones de largo alcance y misiles contra territorio ucraniano, según la Fuerza Aérea de Ucrania. Los ataques causaron daños en al menos 16 localidades. En Kherson murieron dos personas y dos resultaron heridas. En Zaporizhzhia fue destruido un centro comercial.
Zelensky afirmó además que la inteligencia ucraniana detectó preparativos rusos para una nueva movilización de varios cientos de miles de personas hacia finales de año.
Lectura de la casa. El ataque demuestra que Ucrania puede alcanzar infraestructura estratégica rusa a cientos de kilómetros del frente. El daño potencial al nodo energético de Novorossiysk —donde operan capitales privados occidentales— recuerda que la guerra tiene costos reales para la libre empresa y el comercio global. Moscú, en tanto, mantiene su presión sobre civiles ucranianos. La escalada simétrica no acerca una solución; la aleja.


