ESPAÑA (Pulso) — El sindicato mayoritario de la Policía Nacional española, Jupol, confirmó al menos dos violaciones grupales contra menores en Ceuta. Las víctimas tienen 10 y 14 años.
La portavoz de Jupol, García, habló en televisión. Afirmó que los médicos que atendieron a las niñas quedaron conmocionados. Según García, los profesionales sanitarios dijeron que «nunca habían visto una atrocidad así en una agresión sexual».
Cuatro niños varones también habrían sufrido agresiones sexuales. Permanecen hospitalizados, según el sindicato.
Desde el inicio de la crisis se habrían presentado entre 13 y 15 denuncias por agresiones sexuales. Fuentes sindicales y sanitarias señalan una importante presencia de menores entre las presuntas víctimas.
Jupol advierte además sobre la inseguridad alrededor del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI). Según García, varias menores buscan permanecer cerca de los vehículos policiales por temor a nuevos ataques. «Los violadores andan sueltos por Ceuta», denunció la portavoz.
La crisis se desató tras la entrada masiva de inmigrantes ilegales registrada el 30 de julio. Ese flujo incrementó la presión sobre las fuerzas de seguridad y los centros de acogida.
Las investigaciones sobre cada ataque continúan en desarrollo.
Lo que está en juego es elemental: el Estado tiene obligación primaria de proteger a los más vulnerables. Cuando el aparato de seguridad resulta desbordado y los agresores permanecen libres, el fracaso es del gobierno que administra la frontera. Jupol lleva días advirtiendo. La respuesta institucional, hasta ahora, no aparece en ninguna fuente.


