ESTADOS UNIDOS (Pulso) — Un jurado de Oregon falló esta semana. Resultado: $275,000 para cada una de las dos adolescentes afectadas.
El caso involucra a Oaks Park, en Portland, y al fabricante del juego, Zamperla. El voto fue 10-2, según reportó FOX 12 Oregon.
El incidente ocurrió el 14 de junio de 2024. Ese día, el juego AtmosFEAR —un péndulo giratorio— quedó atascado en posición vertical. Alrededor de 30 personas permanecieron suspendidas boca abajo.
Los bomberos de Portland Fire & Rescue respondieron al llamado. Trabajaron con ingenieros del parque para bajar el juego manualmente. Los pasajeros fueron rescatados tras aproximadamente 25 minutos y recibieron evaluación médica.
La familia de una de las adolescentes, identificada como Evie, detalló las fallas del parque. Según su declaración a FOX 12: el parque no tenía plan de emergencia para esa situación, no contaba con la herramienta necesaria para bajar el juego y tuvo que llamar a un número 1-800 para saber cómo actuar. Además, la evacuación del parque se realizó sin control de tráfico, lo que retrasó el ingreso de los primeros respondedores.
Oaks Park emitió un comunicado tras el veredicto. «Mientras acordamos que el juego no debería haberse atascado, estamos agradecidos de que todos los pasajeros estén seguros», señaló el texto, según FOX 12.
El incidente ocurrió el primer día de la temporada de verano del parque.
El veredicto expone algo más que una falla mecánica. Revela la ausencia de protocolos básicos en un recinto de entretenimiento masivo. Ningún operador debería depender de un número 1-800 para gestionar una emergencia con decenas de personas en riesgo. La responsabilidad civil —y el costo que conlleva— es el mecanismo de mercado que corrige esas omisiones. El fallo envía una señal clara: la negligencia operativa tiene precio.



