CHILE (Pulso) — Ricardo Gareca habló en radio ADN sobre su tormentoso ciclo al frente de la selección chilena.
Sobre Carlos Palacios fue directo. «Es un chico del cual no se pueden negar sus condiciones futbolísticas», dijo. Pero agregó: «La duda que nos invade es si es un muchacho inteligente o no, saber el lugar en el que uno está».
Palacios renunció a la Roja en plenas Eliminatorias por problemas personales. Hoy milita en Boca Juniors.
Gareca amplió el concepto. «Esta clase de jugadores son muy importantes, muy talentosos y que muchas veces terminan desperdiciándolo porque no tienen la inteligencia suficiente», afirmó.
Sobre Arturo Vidal reconoció un error propio. «Vidal era un muchacho que podía haber sido convocado antes. Tengo la autocrítica de aceptarlo», declaró. Lo incluyó recién en sus últimas nóminas.
Con Ben Brereton el balance fue mixto. «¿Me pudo haber equivocado yo? Sí. ¿Pudo haber tenido un rendimiento deficiente el jugador? También», señaló. Lo marginó tras la derrota ante Bolivia en Santiago.
Eduardo Vargas recibió el mejor concepto. «Está capacitado todavía para darle alegrías a la gente. Es un jugador de mucha categoría, inteligente en la toma de decisiones», elogió Gareca.
El técnico también rechazó las críticas que lo tildaron de vago. «Salió lo peor de mí, dijeron que era vago, que no trabajaba, hablaron cualquier barbaridad», reclamó. Subrayó que residía en Chile y asistía diariamente a la federación.
Además explicó una limitación estructural: Chile no tenía establecida la obligación de ceder jugadores locales antes de las fechas FIFA. «¿De qué microciclos hablamos? Eso no se podía instrumentar», cerró.
El ciclo de Gareca terminó sin clasificar al Mundial 2026. Las declaraciones reabren un debate que la federación chilena nunca cerró del todo: talento sin disciplina es capital desperdiciado.


