FRANCIA (Pulso) — París confirmó la expulsión de dos diplomáticos iraníes. El anuncio lo hizo el ministro de Exteriores, Barrot, el 18 de agosto.
El origen: el 19 de julio, agentes de seguridad iraníes irrumpieron en Villa Zadig, Teherán. Allí se celebraba una reunión de trabajo de la Embajada francesa.
Según París, dos funcionarios del servicio cultural francés fueron retenidos e interrogados durante horas. Uno de ellos fue golpeado, según la versión francesa. Ambos regresaron después a Francia.
Dos artistas iraníes presentes en la reunión, Aria Kasaei, de 46 años, y Elly Naghilou, de 36, fueron arrestados de inmediato. Según sus familiares, permanecen detenidos.
Teherán rechaza las acusaciones. Sostiene que los franceses fueron «brevemente interrogados» tras reunirse con personas buscadas por las autoridades. El 15 de agosto, el Ministerio de Inteligencia iraní acusó a Francia de «interferencia extranjera».
Barrot rechazó esa lectura. Defendió el apoyo francés a artistas, científicos e investigadores iraníes. Afirmó que precisamente ese vínculo motivó el ataque deliberado contra sus diplomáticos.
El embajador iraní en París fue convocado al Ministerio de Exteriores y notificado formalmente. La expulsión se adoptó bajo el artículo 9 de la Convención de Viena de 1961.
El gobierno francés ha descrito como «toma de rehenes estatal» la práctica iraní de encarcelar ciudadanos extranjeros bajo cargos que París califica de arbitrarios o fabricados.
Activistas iraníes en Francia consideran que París no podía guardar silencio. Algunos, sin embargo, cuestionan si la respuesta es suficientemente contundente.
Lectura editorial. El régimen de Teherán lleva años usando la detención de extranjeros como palanca diplomática. Francia lo nombra con claridad: «toma de rehenes estatal». La expulsión es una señal correcta, pero el historial del aparato iraní sugiere que las señales simbólicas rara vez cambian conductas. Europa tiene ante sí una pregunta sin responder: ¿hasta cuándo la diplomacia blanda frente a un régimen que golpea a funcionarios en plena reunión cultural?


