PERU (Pulso) — El Planetario Nacional «Mutsumi Ishitzuka», ubicado en la calle Badajoz 169, Ate, es el único recinto de su tipo en el Perú. Así lo confirma Adita Quispe Quispe, asistente de Educación y Cultura del IGP.
El espacio combina dos tecnologías. El proyector GOTO reproduce el cielo sobre una cúpula de 7,5 metros de diámetro. El sistema Full Domo proyecta imágenes y videos en toda la superficie. Ambos operan con un software de simulaciones astronómicas. Esa combinación lo convierte en un planetario híbrido, según el IGP.
El aforo es de 45 personas, incluidos dos espacios para sillas de ruedas. Las entradas cuestan S/ 24 para adultos y niños. Se adquieren por Joinnus.
El planetario atiende jueves, viernes y el primer y tercer domingo de cada mes. Hay dos horarios: 10 a. m. y 3 p. m. Cada función incluye dos temas de presentación. La sesión matutina es para mayores de 6 años; la vespertina, para mayores de 12.
El recinto nació en 2008 gracias a una colaboración entre Perú y Japón. Perú construyó la infraestructura; Japón donó el primer equipo proyector. Su nombre rinde homenaje al astrónomo japonés Ishitzuka, quien trabajó en el Perú y fue uno de los principales impulsores del proyecto, según la fuente.
Para llegar en transporte público, desde Javier Prado está disponible la línea 209. Desde la Carretera Central operan el bus Covida y la línea 11, con descenso en el cruce de Separadora Industrial y Huarochirí.
Un espacio de ciencia financiado con colaboración pública que ofrece educación astronómica accesible merece atención. La entrada de S/ 24 y el aforo reducido plantean una pregunta válida: ¿alcanza la capacidad instalada para la demanda educativa de una ciudad como Lima? La libre empresa y la inversión privada podrían ampliar ese alcance si el Estado abre la gestión a modelos mixtos.



