ESPAÑA (Pulso) — La Comisión Europea respaldó este martes el retorno a Marruecos de los migrantes en situación irregular en Ceuta. Incluidos los menores no acompañados, con condiciones.
Markus Lammert, portavoz de Asuntos Internos de la Comisión, fue directo. «La prioridad debe ser que las autoridades españolas y marroquíes mantengan el control y garanticen el retorno rápido», según el documento oficial.
Bruselas aclaró: la legislación comunitaria permite devolver menores si se garantiza recepción adecuada en el país de destino. No hay devolución automática. Cada caso requiere evaluación individual.
Las cifras son contundentes. Las autoridades españolas identificaron 2.168 menores no acompañados desde el 30 de julio. Todos quedaron bajo tutela de la ciudad autónoma. Las estimaciones de la oleada de finales de julio superaron las 70.000 personas que cruzaron hacia Ceuta, ciudad de unos 85.000 habitantes.
Miles continúan en Ceuta. Las instalaciones de acogida soportan presión extrema. Madrid y el gobierno local habilitaron espacios para alojar a unas 1.500 personas de forma temporal.
Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta, acusó al gobierno central de no responder adecuadamente a la emergencia. La tensión entre ambas administraciones se intensificó.
El Tribunal Supremo español declaró ilegal en 2021 una devolución colectiva de menores desde Ceuta por incumplir procedimientos individuales. Ese precedente complica la tarea del ejecutivo.
Marruecos expresó disposición a readmitir a sus ciudadanos, según Bruselas.
Lectura editorial. El respaldo de la Comisión Europea es una señal inequívoca: la presencia ilegal en suelo europeo no genera derecho automático de permanencia. El aparato estatal español tardó en reaccionar ante una crisis que desbordó a las autoridades locales en horas. Ceuta pagó el costo; los contribuyentes españoles, también. La soberanía fronteriza no es un principio negociable: o se ejerce o se pierde.


