ESPAÑA (Pulso) — Un hombre de 80 años fue agredido en el Mercado Central de Ceuta el pasado 11 de agosto. Según el relato de su hijo, el anciano salió de un supermercado y entregó una barra de pan a alguien que le pidió comida.
Poco después, según la denuncia, otro inmigrante arrebató el alimento al primero y siguió al octogenario. Lo abordó por la espalda y le aplicó una llave de estrangulamiento conocida como «mataleón», aparentemente con intención de robarle. Así lo informó La Gaceta, citando el relato familiar.
El anciano logró zafarse con ayuda de otras personas. El presunto agresor fue detenido y quedó a disposición de la Justicia. La investigación determinará las circunstancias exactas y las responsabilidades.
El hijo explicó que el episodio afectó emocionalmente a su padre. Incluso le recomendó atención psiquiátrica. Los padres dejaron temporalmente Ceuta y se trasladaron a Málaga, donde permanecerían un tiempo, según declaró el hijo.
El caso se produce en un momento delicado para Ceuta. A finales de julio se registró una entrada masiva de migrantes ilegales. La ciudad mantiene un dispositivo policial y militar activo. En las últimas semanas también se han registrado otras denuncias y detenciones por hechos delictivos en la ciudad.
Pulso Global observa: un hombre que respondió con generosidad a una petición de comida terminó siendo víctima de un ataque violento. El episodio ilustra el deterioro del orden público en una ciudad ya bajo presión migratoria extrema. La seguridad del ciudadano común —no las estadísticas del aparato burocrático— debe ser la primera obligación del Estado.


