COLOMBIA (Pulso) — El exministro Luis Carlos Villegas lanzó una advertencia directa al Gobierno. «Lo primero que debe hacer el Gobierno en este momento es asignar un gerente para la atención de la emergencia, urgentemente», declaró a EL COLOMBIANO.
Villegas dirigió el Fondo para la Reconstrucción y Desarrollo Social del Eje Cafetero (FOREC) en 1999, tras el terremoto del 25 de enero de ese año. El fondo se creó apenas cuatro días después de la tragedia, por decreto de emergencia económica del entonces presidente Pastrana.
El modelo tuvo una clave central: autonomía del sector privado. «Solo empresarios y sector privado», precisó Villegas. «Por eso el dinero llegó a donde debía llegar». Según él, los corruptos no lograron descifrar el esquema de administración de recursos porque era inédito.
El FOREC dividió 28 municipios en 32 zonas con gerencias independientes. Cada gerente respondía por su territorio. El resultado, según Villegas, fue efectivo y trazable.
Sobre el respaldo institucional, recordó que el secretario jurídico Arrubla incluyó en los decretos una cláusula: todo funcionario público debía acatar los pedidos del presidente de la Junta del FOREC «so pena de caer en falta disciplinaria, con copias a la Procuraduría».
Villegas advirtió también sobre los riesgos del sector constructor: hay que «ponerlos a competir entre ellos» y abrir lotes para bajar precios. Sin competencia, la reconstrucción encarece y beneficia patrimonios privados, no a las víctimas.
Sobre replicar el modelo hoy, fue claro: «Hay que actualizarlo». El esquema del 99 fue innovador, pero requiere adaptación.
Pulso Global observa: el caso FOREC es un manual de lo que funciona cuando el Estado se aparta de la ejecución y cede el timón al sector privado con rendición de cuentas real. La pregunta incómoda es si el actual Gobierno, con su sesgo estatista, está dispuesto a replicar ese esquema. Cada día sin gerente es un día en que la burocracia ocupa el vacío. Y la historia del 99 enseña exactamente qué pasa cuando eso ocurre.



