PERU (Pulso) — Juan Manuel Vargas lleva más de un lustro alejado de las canchas. No anunció retiro formal: simplemente desapareció tras su paso por Universitario de Deportes.
Ahora, en su espacio «La Parrilla del Loco», el «Loco» abrió la puerta. «Ya me voy, pues. Dos meses me pongo en forma, al toque», declaró con una sonrisa.
El detonante fue Christian Cueva. El volante, ya fichado por Sport Boys, lo incentivó a recuperar condición física. Le sugirió integrarse al club del Callao para el año de su centenario en 2027.
Vargas respondió con ironía dirigida al club: «¿Para el centenario? Si el que me prometió no cumplió, el Boys entonces puede».
El vínculo entre Vargas y Sport Boys tiene historia. De joven, el entrenador César Gonzales lo llevó a la «misilera». La dirigencia quedó impactada por su talento. Aun así, según la fuente, «no quisieron pagar 60 soles por su carta pase». Vargas recaló en Universitario y alcanzó proyección internacional.
Sport Boys ya ejecuta su plan centenario. Contrató al técnico Carlos Desio. Luego incorporó a Carlos Zambrano, Miguel Trauco y al propio Cueva. El club pelea por clasificar a la Copa Sudamericana como antesala al evento de gala.
La partida del goleador Luciano Nequecaur no frenó al equipo. Sigue en pie de lucha en la recta final de la Liga 1 2026.
El regreso de Vargas no está confirmado. Es un globo de ensayo lanzado en cámara, con Cueva como intermediario informal.
Desde Pulso Global: el caso ilustra cómo el fútbol peruano apuesta por figuras con historia y arrastre de público para proyectos institucionales. Sport Boys construye su centenario sobre nombres reconocibles. Si el músculo financiero lo permite, Vargas podría ser el cierre simbólico de ese ciclo. La decisión, por ahora, está en manos del club.



