CHILE (Pulso) — Confirmado. La senadora Vanessa Kaiser (Partido Nacional Libertario) anunció este miércoles su rechazo a la reforma constitucional de seguridad impulsada por el gobierno.
En entrevista con Radio13c, Kaiser fue directa: la propuesta «no me parece que sea apoyable». Argumentó que «no va a cambiar absolutamente nada la realidad de lo que estamos padeciendo en términos de delincuencia y crimen organizado».
Citó un dato concreto. Bajo el gobierno anterior se legislaron «más de setenta leyes» para abordar estos temas. El resultado, según Kaiser: «estamos donde mismo nomás».
La senadora cuestionó además la decisión de elevar las medidas a rango constitucional. «Muchas de las propuestas que están ahí debiesen ser materia de ley, no materia de reforma constitucional», sostuvo. Y preguntó: «¿Por qué políticamente se toma la decisión de elevarlo a nivel constitucional?».
Desde la dirección del PNL, Johannes Kaiser reforzó el rechazo. Publicó en X que la reforma incluye «la creación de un nuevo estado de excepción que se prolongaría por hasta ocho meses sin necesidad de consentimiento del Congreso». Advirtió que ese mecanismo «limita los derechos, no de los criminales, de todos los ciudadanos».
Johannes Kaiser cerró con una condición: «En la tramitación habrá que ponerle cotos a esto o rechazarlo si no es posible modificarlo».
En desarrollo.
Lectura editorial. El descuelgue del PNL expone una tensión de fondo: ampliar el poder del aparato estatal no equivale a resolver la inseguridad. Setenta leyes aprobadas y sin resultado hablan por sí solas. Suspender garantías constitucionales por ocho meses sin control parlamentario es un precio que los ciudadanos —no los criminales— terminan pagando. El gobierno enfrenta ahora la pregunta que Kaiser dejó sin respuesta oficial: ¿para qué sirve una reforma constitucional que no cambia nada en la calle?



