CHILE (Pulso) — El senador Pedro Araya (PPD) disparó contra la agenda de seguridad del presidente Kast. Lo hizo en conversación con Radio Infinita.
«Creo que el presidente José Antonio Kast está siendo mal asesorado en temas de seguridad», afirmó.
Araya reconoció que cerca del 80% de la agenda tiene respaldo transversal. Mencionó tres medidas con viabilidad: mayores atribuciones a la Aduana, acceso de Carabineros y la PDI a zonas primarias de puertos, y un nuevo sistema de liquidación de bienes decomisados al crimen organizado.
El punto de quiebre es la reforma constitucional. Según Araya, «es una mala reforma» con «una cantidad importante de errores».
Su hipótesis es directa: «Tengo la impresión de que hay algún asesor del Presidente que está utilizando un chatbot de inteligencia artificial». Según el senador, ese asesor habría mezclado la Ley Patriota de Estados Unidos, la Ley RICO, el Código Penal italiano y legislación salvadoreña del presidente Bukele sobre las Maras.
El resultado, dijo, «no guarda relación con la tradición constitucional chilena» y «repite una serie de cosas que ya están en la Constitución».
Araya aclaró que transmitió el mismo mensaje a la izquierda —Socialismo Democrático, Frente Amplio, Partido Comunista— y al gobierno: no apoyará «iniciativas que solo buscan temas comunicacionales».
«El problema de seguridad es tan complejo que no podemos darnos gustitos comunicacionales», sentenció.
Lectura editorial. Las críticas de Araya son señalamientos de un legislador opositor, no hallazgos verificados. Aun así, el debate revela una tensión real: el gobierno Kast enfrenta el desafío de convertir urgencia política en arquitectura legal sólida. Una reforma constitucional mal construida no solo fracasa en el Congreso; entrega munición a quienes prefieren el statu quo. El 80% de acuerdo posible es una oportunidad concreta. Desperdiciarlo en una batalla constitucional inviable sería el verdadero costo para el orden público.



