COLOMBIA (Pulso) — Confirmado. El Senado autorizó a Gustavo Petro a salir del país. La decisión ya está tomada.
Honorio Henríquez, presidente del Senado, respondió este martes a la carta enviada por la familia de Kevin Acosta. El menor perdió la vida por falta de un medicamento. Su historia clínica fue divulgada públicamente. La familia pide responsabilidades al gobierno de Petro.
«Esa solicitud llegó extemporánea, llegó después de la decisión», dijo Henríquez. «Yo no puedo tomar una decisión en ese sentido. La toma el pleno del Congreso de la República, del Senado, particularmente».
La ley establece que un exmandatario debe recibir autorización del Congreso para abandonar el país durante el año siguiente a la terminación del mandato. El pleno aceptó la petición de Petro sin reparos. A ningún exjefe de Estado se le ha negado recientemente.
Henríquez reconoció que revertir la medida requeriría estudio jurídico de la Secretaría del Senado. «Yo no creo. Eso ya es una decisión tomada y habría que estudiarlo jurídicamente», afirmó. Según la fuente, no habría suficientes votos para rechazar el viaje.
El caso de Kevin Acosta llegó a la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara de Representantes por solicitud de la Fiscalía, para evaluar las posibles responsabilidades del exmandatario.
En desarrollo.
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Pulso Global observa lo siguiente. La familia de una víctima acudió al Congreso por vía institucional. Llegó tarde, según las reglas. Eso es todo lo que el aparato estatal les ofreció: un portazo procedimental. Mientras tanto, Petro viaja con autorización legislativa intacta y amenaza con acciones penales a quienes lo critiquen, según informó previamente este medio. El orden institucional funciona, sí — pero aquí funcionó primero para el expresidente.



