BOLIVIA (Pulso) — La Paz, 21 de agosto. Confirmado.
El presidente Rodrigo Paz firmó este viernes el decreto de destitución del ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza. La causa: su censura parlamentaria del martes pasado.
Espinoza no compareció a una interpelación sobre la crisis económica. El Congreso votó censurarlo: 91 de 129 parlamentarios presentes apoyaron la medida.
La Ley 1350 es clara. Una vez comunicada la censura al Ejecutivo, el presidente tiene 24 horas para destituir al ministro censurado. Paz cumplió el plazo.
El decreto designa de forma interina a Oscar Mario Justiniano, titular de Producción Sostenible, Medio Ambiente y Agua, como nuevo ministro de Economía.
El Gobierno había cuestionado la legalidad del proceso. Argumentó que la Constitución exige dos tercios de los miembros de la Asamblea, no solo de los asistentes. Espinoza presentó además una consulta al Tribunal Constitucional.
El decreto reconoce que la Sala Constitucional Tercera de El Alto fijó audiencia para el 24 de agosto. Sin embargo, según el documento, no existe «medida cautelar» ni disposición expresa que suspenda los efectos de la censura. Por eso procedió la destitución.
El decreto aclara que la destitución opera «sin perjuicio» de lo que resuelva la Sala Constitucional.
No es la primera vez. Según la fuente, los expresidentes Arce y Áñez también destituyeron ministros censurados para luego restituirlos. Críticos calificaron esa práctica de inconstitucional.
Pulso Global observa: Bolivia atraviesa una crisis económica sin solución a la vista. El aparato estatal responde con disputas de procedimiento, no con reformas. Que el debate gire en torno a quórums y plazos, y no en torno a política económica concreta, dice mucho del estado de la institucionalidad boliviana. El mercado y los ciudadanos esperan respuestas; el Congreso y el Ejecutivo intercambian recursos legales.



