VENEZUELA (Pulso) — El dirigente opositor venezolano Williams Dávila exigió este martes una auditoría pública e independiente. El objetivo: fiscalizar los ingresos petroleros venezolanos administrados por Washington.
Dávila respaldó una iniciativa en el Congreso estadounidense. La propuesta pide a la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno (GAO) que examine esos recursos. Según el dirigente, el monto involucrado ronda los 15.000 millones de dólares.
El político exigió informes trimestrales y públicos. «La idea es que no vuelva a existir incertidumbre sobre el manejo de los recursos», declaró, según la fuente.
Dávila también vinculó la demanda a los terremotos del pasado 24 de junio. Sostuvo que los rendimientos del petróleo deben destinarse a reconstruir las zonas afectadas. «El petróleo es de los venezolanos y su rendimiento debe ser para reconstruir al país», afirmó.
Una estimación citada por Financial Times calcula que las exportaciones venezolanas podrían haber generado más de 13.000 millones de dólares durante 2026. El cálculo se basa en datos de embarques y precios de referencia. No representa necesariamente el monto total bajo administración estadounidense.
Funcionarios de Washington han explicado que parte de esos recursos cubre gastos vinculados a Venezuela, ciudadanos venezolanos y estadounidenses, y compromisos operativos de la industria petrolera. Sin embargo, la falta de detalles públicos mantiene abierto el debate.
Confirmado: la solicitud de auditoría está en desarrollo.
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La exigencia de Dávila apunta a un principio elemental: el dinero de los venezolanos requiere cuentas claras. Quince mil millones de dólares administrados sin reportes periódicos no es transparencia; es opacidad con otro nombre. El mecanismo que propone —revisión independiente, informes trimestrales, trazabilidad dólar a dólar— es exactamente el estándar que cualquier gobierno limitado y responsable debería aceptar sin resistencia. La pregunta que queda abierta es si Washington responderá con datos o con silencio.



