NICARAGUA (Pulso) — Quince organizaciones opositoras nicaragüenses presentaron un plan formal de transición política. El documento se titula «Nicaragua: Transición Ordenada desde la Dictadura hacia la Democracia».
La propuesta contempla una Junta o equipo técnico de Transición Nacional. Máximo siete integrantes. Asumiría funciones ejecutivas y legislativas de forma temporal y limitada.
Entre sus primeras tareas: liberar presos políticos, restablecer derechos y libertades, reorganizar instituciones electorales y judiciales, desmontar estructuras represivas y reestructurar los altos mandos del Ejército y la Policía.
A los 180 días de iniciada la transición se elegiría una Asamblea Nacional Constituyente de 60 miembros. Redactaría una nueva Constitución sometida a referéndum. Las elecciones generales están fijadas para el mes 22. La entrega del poder, para el mes 24. Ese plazo es «máximo e improrrogable», según el documento.
Juan Sebastián Chamorro, coordinador en el exilio de Ciudadanos por la Libertad y promotor de la iniciativa, afirmó a Infobae: «Yo sí creo que ya la transición ha iniciado». Señaló que la dictadura envía «señales inequívocas» de un plan de sucesión al colocar a sus hijos en cargos públicos.
Chamorro descartó la lucha armada propia como vía principal. No descartó, en cambio, una eventual acción exterior: «Una extracción sería una decisión del país que haga la extracción, Estados Unidos en este caso», dijo según la entrevista.
El plan incluye un mensaje explícito a funcionarios del régimen: pueden tener un papel en la transición si se suman al proceso.
Las organizaciones firmantes son de centro derecha. Entre ellas: Ciudadanos por la Libertad, Ruta del Cambio, Liberales por Nicaragua, el Movimiento Campesino y Avanza.
Pulso Global observa: un calendario concreto con plazos improrrogables es exactamente lo que diferencia una hoja de ruta de un deseo. Que el plan abra la puerta a funcionarios del régimen saliente no es ingenuidad; es pragmatismo clásico de transiciones exitosas. El libre mercado y el estado de derecho no regresan solos: requieren arquitectura institucional previa. Nicaragua lleva demasiado tiempo sin ella.



