CHILE (Pulso) — Quince senadores de oposición firmaron una declaración de rechazo. El blanco: la decisión del gobierno del presidente Kast de retirar a Chile del Movimiento de Países No Alineados (MPNA).
El MPNA nació en 1961, en plena Guerra Fría. Chile es miembro desde la década del 60, según el documento. La membresía se mantuvo «ininterrumpidamente hasta la fecha», afirman los firmantes.
La declaración acusa que el Ejecutivo no consultó al Consejo Consultivo de Cancillería. Tampoco, según los senadores, se consideró la opinión de los excancilleres «que históricamente han sido considerados en decisiones de esta envergadura».
El argumento central de la oposición apunta al contexto actual. «En el marco de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, Chile debe navegar con alianzas amplias», señalaron. Agregaron que el comercio debe ser «abierto sin privilegiar únicamente un actor comercial por sobre otro».
Los firmantes incluyen a Mirosevic, Beatriz Sánchez, Vodanovic, Saavedra, Celis, Órdenes, Velázquez, Huenchumilla, Cariola, Provoste, Nuñez, Pascual, Ibáñez, Carvajal y Flores.
El gobierno de Kast no emitió respuesta pública recogida en las fuentes disponibles.
Lectura editorial. La salida del MPNA es, en rigor, una señal de alineamiento con el bloque democrático occidental. El movimiento nació como foro de neutralidad entre bloques; hoy alberga regímenes como Cuba, Venezuela e Irán. Que Chile abandone esa compañía no parece un costo para el prestigio del país, sino todo lo contrario. La oposición invoca el «consenso transversal» como principio, pero ese consenso nunca fue un fin en sí mismo: fue útil cuando la política exterior servía al interés nacional. La pregunta real es si permanecer en un foro dominado por autocracias sirve a la libre empresa, la inversión y los valores que Chile proyecta al mundo.



