CHILE (Pulso) — Joaquín Niemann dominó el LIV Golf de Nueva York de principio a fin. Lideró las cuatro rondas. Sumó su segunda corona de la temporada y la novena en el circuito.
El talagantino no tuvo el mejor arranque en la ronda final. Lo reconoció él mismo. «No me sentí muy cómodo», dijo. Pero remontó. «Empecé a jugar cada vez mejor, sintiéndome más cómodo y más comprometido», declaró según la fuente.
La batalla fue con Harold Verner III y Lee Westwood. Verner llegó a compartir el liderato en cuatro hoyos. El quiebre llegó en el hoyo 12. «Él tenía una mala posición, yo una excelente», explicó Niemann. Desde ahí, la dinámica cambió.
Tras el título, Donald Trump se acercó a felicitarlo. El presidente es dueño del club donde se disputó el torneo. Niemann fue directo: «Fue muy especial que el señor presidente viniera a vernos. Le encanta el golf. Sin duda le apasiona». Agradeció además el trato recibido: «Las comodidades que ofrecen los campos de golf, las instalaciones, la comida... Todo es increíble».
En la competencia por equipos, el resultado fue distinto. Niemann lideraba con su equipo tras tres días. En los dos últimos hoyos, tres equipos peleaban el título. «En un solo hoyo hay 12 jugadores», recordó. Crushers remontó y se llevó el trofeo colectivo.
Confirmado. Un campeón individual en un campo propiedad del presidente de Estados Unidos: la imagen resume el momento. Trump asistió pese a su agenda. Niemann lo subrayó: «Esto demuestra lo importante que es para él estar aquí, sobre todo teniendo en cuenta lo ocupado que está». El golf, la libre empresa y el mérito deportivo confluyeron en Nueva York. Próxima parada: Indianápolis.



