ARGENTINA (Pulso) — El Gobierno argentino publicó este martes en el Boletín Oficial el decreto 735/2026. Declara secreto militar la exportación de material vinculado al sistema de armas de la Fuerza Aérea Argentina.
La restricción abarca partes integrantes de las aeronaves, motores, repuestos y armamento real y de entrenamiento. La exportación se realizará para tareas de mantenimiento y actualización, según el texto oficial.
El decreto lleva la firma del presidente Javier Milei y del titular del Ministerio de Defensa, el teniente general Carlos Alberto Presti.
Cadena de clasificaciones desde 2024
La medida es la cuarta de una serie. El decreto 370/2024 declaró secreto la operación contractual original. El 807/2024 extendió esa clasificación a obras de infraestructura e importación de material. El 1073/2024 cubrió contratos adicionales con Estados Unidos vía el programa Foreign Military Sales y con la Armada estadounidense.
La compra original incluyó 24 aviones caza F-16 adquiridos a Dinamarca, cuatro simuladores de vuelo, ocho motores y repuestos garantizados por cinco años. También contempló capacitación de pilotos y mecánicos.
Las obras de infraestructura clasificadas alcanzaron la VI Brigada Aérea Tandil y el Área Material Río Cuarto, en Córdoba, durante la gestión del entonces ministro de Defensa Luis Petri.
El argumento del Ejecutivo: el 30 de marzo de 2026 iniciaron actividades de vuelo en el Área Material Río IV. Eso hace «necesario dictar las medidas para oportunamente llevar a cabo la exportación del material», según el Boletín Oficial.
La Secretaría de Estrategia y Asuntos Militares queda a cargo de instrumentar los actos conducentes.
Lectura editorial
Argentina reconstruye capacidad de disuasión aérea real tras décadas de degradación. Clasificar la logística de mantenimiento es práctica estándar en cualquier fuerza aérea seria: protege vulnerabilidades operativas y condiciones contractuales con aliados.
El ciclo completo de decretos muestra una gestión ordenada del activo. El Estado invierte en defensa efectiva; la reserva de información es el precio razonable de esa capacidad.



