ARGENTINA (Pulso) — Buenos Aires. Confirmado.
El presidente Milei le dio a Sturzenegger el abrazo más largo del acto por el 176° aniversario del paso a la inmortalidad del general San Martín. El gesto incluyó palmadas mutuas. Ocurrió este lunes.
Antes, Milei saludó al jefe de Gobierno porteño Macri, al titular de Diputados Menem y a los ministros Caputo, Monteoliva y Lugones. Ninguno recibió el mismo trato.
El contexto pesa. Sturzenegger acumula dos reveses recientes.
Primero: el capítulo de la Ley de Tierras. Buscaba flexibilizar los topes a la compra de terrenos rurales por extranjeros. El oficialismo lo retiró del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada ante falta de apoyo político y presión social.
Segundo: el decreto 716/2026 sobre practicaje portuario. La norma desató un paro. Unos 150 buques de carga quedaron paralizados. Las pérdidas fueron millonarias por día, según la fuente. El gobierno suspendió el decreto.
En su lugar, el Ejecutivo acordó directamente con el gremio una reducción del 20% en las tarifas de practicaje. El acuerdo se cerró desde el Ministerio de Seguridad, no desde Desregulación. Se creó además una Mesa de Trabajo con Prefectura Naval y la Agencia Nacional de Puertos y Navegación.
En su discurso, Milei centró el homenaje a San Martín en la libertad. «La verdadera medida de un libertador no está cuando toma las armas sino cuando las suelas», dijo según la fuente. Agregó que varias libertades conquistadas «fueron perdidas en nombre de ampliar un Estado gigante».
Lectura de la casa. El abrazo de Milei a Sturzenegger es una señal política deliberada: el presidente no abandona la agenda desreguladora aunque el aparato sindical y la resistencia legislativa la frenen. Dos batallas perdidas no equivalen a una guerra perdida. Lo que sí queda expuesto es el costo de avanzar sin mayoría: el gremio de prácticos obtuvo una reducción tarifaria negociada que el mercado no habría impuesto. El contribuyente y el comercio exterior pagaron la parálisis. La libre empresa necesita más que decretos; necesita votos.



