MEXICO (Pulso) — Confirmado. México y Colombia compartieron frontera por al menos 14 meses.
Ocurrió entre 1821 y 1823. El Primer Imperio Mexicano, encabezado por Agustín de Iturbide, incorporó las provincias de la Capitanía General de Guatemala. Esa zona abarcaba territorios de países actuales como Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica.
Del otro lado, Panamá formaba parte de la Gran Colombia, nación fundada por Simón Bolívar. Su territorio integraba lo que hoy son Colombia, Venezuela, Ecuador y Panamá.
La frontera directa existió donde hoy están Costa Rica y Panamá.
¿Por qué dejaron de ser vecinos?
En marzo de 1823, Iturbide abdicó al trono. Terminó el Primer Imperio Mexicano. Las provincias centroamericanas se separaron de México y formaron las Provincias Unidas del Centro de América. Desde entonces desapareció la frontera directa.
Años después, esa federación también se dividió. Surgieron Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica tal como los conocemos actualmente.
Hoy, ambos países están separados por miles de kilómetros. Sin embargo, comparten el Cinturón de Fuego del Pacífico, zona de alta actividad sísmica y volcánica. En México interactúan las placas Norteamericana, del Pacífico y la de Cocos. En Colombia interactúan las placas de Nazca, Sudamericana y Caribe, según el Servicio Geológico colombiano.
Ambos países son sísmicamente activos, aunque no están en la misma zona geológica del Cinturón de Fuego.
Esta historia ilustra cuánto pueden cambiar las fronteras por decisiones políticas. Un trono que cae, una abdicación, y dos naciones dejan de tocarse para siempre. El mapa de América Latina que conocemos hoy no fue inevitable: fue resultado de imperios que se construyeron y colapsaron en cuestión de meses.



