BRASIL (Pulso) — Brasil, 9 ago 2026. Confirmado.
Luiz Inácio Lula da Silva registró su programa de reelección ante el Tribunal Superior Electoral (TSE). El documento se titula «Directrices para el Programa de Transformación de Brasil: un país soberano, democrático, sostenible y creativo». Consta de 13 capítulos y 84 páginas.
El eje central es la soberanía nacional frente a Estados Unidos. El contexto: aranceles de la administración Trump a productos brasileños y sanciones contra autoridades del país. El PT afirma que Brasil debe «reafirmar su soberanía» sin «subordinación estratégica».
En lo económico, el programa promete mantener el nuevo marco fiscal. Según el documento, el déficit primario bajaría desde aproximadamente el 2% del PIB hasta el 0,4% en 2026. El PT atribuye ese ajuste al «control del crecimiento del gasto» y a la «justicia tributaria».
Entre las medidas tributarias reivindicadas: aumento de la carga fiscal sobre contribuyentes de mayores ingresos y ampliación de exenciones del impuesto sobre la renta, que según el PT benefició a más de 15 millones de personas. También se incluye una reforma tributaria al consumo que sustituyó cinco impuestos por dos: CBS e IBS.
El programa denuncia además las enmiendas parlamentarias. Según el PT, esas partidas alcanzaron los 50.000 millones de reales en 2026, cerca de una cuarta parte del gasto discrecional del Ejecutivo. El partido las califica de «secuestro del presupuesto público».
Lectura editorial. El programa de Lula combina disciplina fiscal nominal con expansión del aparato tributario: más impuestos arriba, más exenciones abajo, más inversión pública. Eso no es ajuste; es redistribución financiada con mayor presión sobre el sector productivo. El libre mercado y la inversión privada aparecen en el texto, pero como telón de fondo de una agenda que amplía el rol del Estado en infraestructura, industria e innovación. La retórica soberanista, útil en campaña, no despeja la pregunta que importa a los mercados: quién paga la cuenta cuando el crecimiento no alcanza el 0,4% de déficit prometido.



