ECUADOR (Pulso) — Lavinia Valbonesi habló este lunes 17 de agosto. Fue su primera declaración pública desde la muerte de Stefano, el tercer hijo que esperaba junto al presidente Noboa.
«Nadie debería sentir el dolor que estoy sintiendo ni vivirlo de la manera en que me tocó vivirlo», escribió. Añadió: «Y mucho menos debería ver su dolor convertido en una discusión política».
La pérdida se conoció el sábado 15 de agosto. La ministra de Gobierno, Morillo, fue quien comunicó la noticia. Según la información divulgada entonces, Valbonesi presentó una complicación durante el embarazo. Requirió una intervención médica de emergencia. Después se confirmó la muerte del bebé.
Como señal de duelo, la bandera del Palacio de Carondelet fue puesta a media asta durante tres días. Diferentes sectores políticos y ciudadanos expresaron solidaridad con la familia presidencial.
En su pronunciamiento, Valbonesi fue directa contra quienes llevaron la tragedia al debate político. «Mi bebé no era una noticia, una postura, ni un argumento. Era mi hijo. Lo vi perfectamente formado, perfecto para mí, y lo amé desde mucho antes de poder tenerlo en mis brazos», escribió.
Cerró con una apelación desde su fe: «Por razones que solo Dios conoce, no pudo seguir con nosotros. Y espero que, al menos frente al dolor de una madre, podamos seguir siendo humanos».
Confirmado. Valbonesi había permanecido en silencio desde el sábado. Eligió hablar para defender la memoria de su hijo, no para entrar en la disputa.
El intento de convertir una pérdida familiar en munición política dice más de quienes lo hacen que de la familia afectada. Frente al duelo, la decencia no debería ser opcional.



