CHILE (Pulso) — El senador Sebastián Keitel habló desde un avión rumbo a Ginebra. Lo hizo con El Deportivo sobre el rearmado del Ministerio del Deporte (Mindep) ordenado por el presidente José Antonio Kast.
Keitel fue directo: la salida del subsecretario Andrés Otero lo sorprendió más que la de Natalia Duco. «Sigo sin entender las razones de su salida. No me parece justo», afirmó según la fuente.
El senador había recomendado a ambos funcionarios al inicio del gobierno. «¿Si yo recomendé a Natalia? Sí, y me parece que esa opinión fue escuchada», confirmó. Sobre Otero, lo describió como «un tremendo tipo, con una enorme capacidad de gestión».
Duco fue removida tras nuevos antecedentes sobre el uso de un auto fiscal, denunciado a Contraloría. Kast le pidió la renuncia a ella y a Otero.
Keitel no se arrepiente. «De ninguna manera me arrepiento. Volveré a destacar su valentía, profesionalismo y dedicación al deporte chileno», dijo sobre Duco.
Sobre el nuevo titular del Mindep, Francisco Riveros, Keitel admitió no conocerlo. Lo calificó de «excelente profesional» y le ofreció respaldo. Le fijó una tarea clara: «Ordenar la casa que está desordenada». También pidió reestructurar el IND y dejar el deporte competitivo bajo control directo del Mindep.
Rechazó con firmeza cualquier intento de eliminar el ministerio. «Ni este ni ningún tipo de gobierno tendrá mi apoyo para eliminar el ministerio. Sería un gran error», advirtió.
La voz de Keitel importa. Es el senador que trazó la hoja de ruta inicial del Mindep bajo Kast. Su distancia pública con la salida de Otero marca una señal interna que el gobierno no puede ignorar. El episodio muestra que la gestión del deporte público exige tanto orden institucional como lealtad a quienes cumplen. Riveros hereda una cartera con la casa, en palabras del propio Keitel, desordenada.



