PERU (Pulso) — Confirmado. La presidenta Fujimori declaró este lunes situación de emergencia en varios distritos de Lima y ocho regiones del país. Las inundaciones paralizaron el tráfico, colapsaron desagües y afectaron viviendas.
La mandataria visitó Villa El Salvador, en el sur de Lima. Allí se registraron daños en más de 60 hogares. Más de 300 personas resultaron afectadas. La declaración se extendió a Chorrillos, Villa María del Triunfo y San Juan de Miraflores.
Las regiones incluidas son Tumbes, Piura, Lambayeque, La Libertad, Áncash, Ica, Moquegua y Arequipa. Fujimori estuvo acompañada por el ministro de Vivienda, Arnillas, y el alcalde de Lima, Reggiardo.
«Gracias a Dios no tenemos pérdida de vidas humanas, pero sí muchas pérdidas materiales», declaró la presidenta. Añadió que el objetivo es «atender la emergencia» y «corregir las fallas estructurales».
El mismo lunes, el ministro de Economía, Cuba, restó gravedad a la situación. «Tampoco exageremos por un poco de agua en las rodillas», dijo en entrevista con la emisora Exitosa. Comparó las inundaciones con las de París, Madrid y Santiago.
Fujimori respondió de inmediato. Señaló que Cuba «no está viendo la magnitud del daño, de las pérdidas y del dolor de las familias». Horas después, Cuba pidió disculpas «si alguien se sintió ofendido» y calificó sus palabras como «una expresión coloquial».
En desarrollo.
Lectura editorial. La corrección pública de Fujimori a su propio ministro muestra reflejos de gobierno: la presidenta priorizó el contacto directo con los afectados sobre el mensaje de calma burocrática. Las «fallas estructurales» que ella misma mencionó son el verdadero desafío: ninguna declaración de emergencia las resuelve sola. El costo para el contribuyente peruano dependerá de cuánto del aparato estatal se movilice con eficiencia real y no solo con visitas fotográficas.



