VENEZUELA (Pulso) — El exvicepresidente Elías Jaua habló. Sus palabras pesan.
En una entrevista recogida por La Patilla, Jaua —sancionado por Estados Unidos y la Unión Europea— reconoció que Venezuela «perdió su condición de nación independiente» a partir del 3 de enero. Atribuyó esa pérdida a lo que llamó «ocupación coercitiva» del gobierno de Donald Trump.
Pero el dato más revelador apunta hacia adentro del propio chavismo.
«Después de 2014 le quitaron las cuerdas al ring, no hubo árbitro, y nos dimos con todo», afirmó Jaua. Señaló que tras la muerte de Hugo Chávez el movimiento apostó «erróneamente» a un modelo partido-Estado que «desbordó los parámetros democráticos». Resultado, según sus palabras: colapso no solo de la democracia, sino «de la propia república».
Jaua citó un discurso de Chávez del 15 de enero de 2011 ante la Asamblea Nacional. Según el exvicepresidente, Chávez advirtió entonces: «Si seguimos sin límites, vamos a perder el país». Mencionó los casos de Siria y Libia como advertencia.
Sobre Nicolás Maduro, Jaua mantuvo distancia. En enero calificó de «cobarde secuestro» la detención de Maduro y Cilia Flores por parte de Estados Unidos. No se sumó, según la fuente, a la troika que encabezan Delcy Rodríguez, Jorge Rodríguez y Diosdado Cabello.
Desde el Centro de Estudios sobre la Democracia Socialista (CEDES), Jaua promueve un «acuerdo nacional» que reconozca la «ocupación coercitiva» y abra negociación con Washington.
Confirmado. En desarrollo.
Lectura de la casa. La autocrítica de Jaua es útil como documento histórico. Confirma lo que el libre mercado y la oposición venezolana denunciaron durante años: el chavismo destruyó las instituciones desde adentro, no por presión externa. Que un exvicepresidente lo admita hoy no repara el daño acumulado en dos décadas de aparato estatal desbocado. El «árbitro» que faltó no era Chávez: era la separación de poderes, la propiedad privada y el Estado de derecho que el propio movimiento desmanteló.



