COLOMBIA (Pulso) — Bogotá / Cali, agosto de 2026. El empresario Jaime Gilinski y su esposa, Raquel Kardonski, formalizaron una donación de $150.000 millones de pesos. Los fondos se destinarán a la reconstrucción de hospitales y escuelas en Cali.
El presidente Abelardo de la Espriella lo confirmó a través de sus canales oficiales en X. «Me informaron de la decisión que han tomado de donar 150.000 millones de pesos», publicó el mandatario. Añadió: «Todo mi agradecimiento y reconocimiento a la familia Gilinski por este extraordinario gesto de solidaridad con Colombia».
El contexto es devastador. El sismo del 10 de agosto de 2026 —magnitud 7,4, epicentro en San José del Palmar, Chocó— impactó 15 departamentos y 450 municipios. Según la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), el balance oficial registra 289 fallecidos, 4.187 heridos, 143 desaparecidos y más de 185.000 damnificados.
La infraestructura pública quedó pulverizada. La Ungrd reporta 127.557 casas con daños estructurales y 26.945 completamente destruidas. Resultaron dañados 285 centros de salud, 2.838 instituciones educativas y 3.782 centros comunitarios. También sufrieron afectaciones 407 rutas, 92 acueductos, 44 puentes vehiculares y 5 aeropuertos.
El gobierno ya impulsa un plan de reconstrucción y reactivación económica en Pereira. Según un comunicado del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo divulgado el 15 de agosto de 2026, el presidente presentará oficialmente el plan en los próximos días. El foco: devolver operatividad a comerciantes y microempresarios locales.
Pulso Global observa: la donación de Gilinski y Kardonski ilustra un principio que los datos confirman. Cuando el aparato estatal falla —o llega tarde—, es la libre empresa la que moviliza recursos con velocidad y escala. Frente a una infraestructura pública que el terremoto expuso como frágil, el capital privado no esperó burocracia. Eso, en sí mismo, es una lección de política económica.


