ARGENTINA (Pulso) — Gustavo Quinteros dejó de ser el director técnico de Independiente. La decisión se formalizó este jueves en el predio de Villa Domínico.
El detonante fue la goleada 4-0 ante Atlético Tucumán por la Copa Argentina. El propio Quinteros lo reconoció en conferencia: «No tuvimos ni el carácter ni la personalidad».
El Rojo venía de dos derrotas consecutivas en el Clausura. Cayó 1-0 ante Vélez de visitante y 1-0 ante Platense en Avellaneda, con error del arquero Rodrigo Rey.
La frase que hizo explotar a los dirigentes llegó en la misma conferencia. Quinteros afirmó: «Lamentablemente, no llegó ningún jugador de los que habíamos quedado de acuerdo con la dirigencia que iban a llegar».
El DT había descartado renunciar horas antes. Declaró: «Siempre cumplo mis contratos, siempre, siempre. Jamás voy a abandonar antes».
Ahora la Comisión Directiva deberá resolver la cuestión económica para discontinuar el contrato. Hugo Tocalli, secretario deportivo, dirigirá la práctica de la tarde. Los técnicos de reserva Carlos Matheu y Eduardo Tuzzio tomarán el equipo de forma interina. El próximo partido es el lunes ante Lanús, a las 17, de visitante.
El club busca entrenador hasta fin de año. La Copa Argentina ya no existe para el Rojo; solo queda el Clausura.
El episodio ocurre en año electoral. En diciembre habrá renovación de autoridades. Según la fuente, Luciano Nakis encabezaría la Lista Roja. El oficialismo Unidad CAI evalúa la reelección de Grindetti o al extenista Gastón Gaudio como figura alternativa.
Independiente no sale de su espiral de inestabilidad desde la Copa Suruga Bank de 2018, bajo Ariel Holan. La salida de Quinteros es un síntoma conocido: dirigencia sin planificación, promesas de refuerzos incumplidas y resultados que aceleran decisiones. El costo lo paga el hincha, que ve girar el carrusel técnico sin proyecto de fondo.



