COLOMBIA (Pulso) — El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, anunció este jueves un viaje a Estados Unidos. Objetivo: reforzar la estrategia binacional contra la explotación sexual infantil.
Gutiérrez se reunirá con representantes de organismos de seguridad y agencias federales. También tiene agendada una visita al FBI.
Uno de los focos es el cibercrimen. Según el alcalde, depredadores sexuales abordan a niños a través de videojuegos. Se hacen pasar por menores, solicitan fotos y luego ejercen chantaje.
«Ellos se encierran en sus habitaciones a jugar de manera aparentemente inofensiva para los padres, pero a través de esas redes entran otras personas», declaró Gutiérrez, según la fuente.
En Phoenix, Arizona, opera el laboratorio más grande del mundo en cibercrimen asociado a pornografía infantil. Medellín busca apoyo y aprendizaje de esa instalación.
Desde que se lanzó la iniciativa hace más de dos años, las capturas vinculadas a explotación sexual se dispararon un 1.100%, según el mandatario. En coordinación con HSI (Homeland Security Investigations) se han capturado ciudadanos estadounidenses en su propio territorio. Se han logrado dos condenas a cadena perpetua en menos de medio año.
Gutiérrez también mencionó la operación Liberterra 2, coordinada por Interpol, en la que policías de varios países se han unido contra la explotación sexual infantil.
En la agenda del FBI figuran además la lucha contra el terrorismo —vinculado a acciones de estructuras de las disidencias de las Farc— y la corrupción. La Alcaldía ya solicitó ayuda internacional para rastrear dinero que habría viajado hacia Panamá y luego a Estados Unidos.
La gestión de Gutiérrez ilustra lo que el libre mercado de seguridad internacional puede lograr: cooperación directa entre autoridades locales y agencias federales, sin esperar mandatos del gobierno central. Medellín actúa; Bogotá, bajo Petro, observa. El contraste es elocuente. Proteger a los niños exige voluntad política y alianzas concretas, no retórica.



