GUATEMALA (Pulso) — El Ministerio de Finanzas Públicas de Guatemala presentó el informe preliminar del Proyecto de Presupuesto 2027. El techo de gasto de la Administración Central sube a Q181.563,2 millones. El documento fue publicado el 2 de agosto de 2026 por la Dirección de Transparencia Fiscal.
El incremento frente al presupuesto aprobado para 2026 es de Q26.726,6 millones. Ese presupuesto vigente fue de Q154.836,0 millones. Las cifras son preliminares y pueden ajustarse, según el propio ministerio.
El déficit fiscal proyectado para 2027 llega al 3,7% del PIB. La senda prevé reducirlo a 2,6% en 2031. La deuda pública total se estima en Q304.450,6 millones, equivalente al 27,9% del PIB.
La base macroeconómica usa el escenario medio del Banco de Guatemala. Ese escenario proyecta un crecimiento real del PIB de 4,1% en 2027 y una expansión nominal de 7,2%.
Por el lado del gasto, Educación lidera con Q27.898,0 millones. Las Obligaciones del Estado a Cargo del Tesoro suman Q68.340,2 millones. El servicio de la deuda alcanza Q22.000,0 millones. Salud recibe Q18.615,5 millones y Gobernación Q10.490,0 millones para seguridad ciudadana.
Del lado de los ingresos, la recaudación tributaria neta proyectada es de Q131.635,9 millones. El IVA sigue siendo el principal aporte, seguido por el ISR y el Impuesto de Solidaridad. La carga tributaria se mantendría en 12,1% del PIB durante todo el período 2027-2031.
La Superintendencia de Administración Tributaria prevé medidas administrativas por Q7.326,0 millones para reducir el incumplimiento en IVA e ISR. Entre ellas figuran auditorías sectoriales con analítica predictiva y declaraciones prellenadas.
El envío obligatorio al Congreso está previsto a más tardar para el 2 de septiembre de 2026.
La brecha entre gasto proyectado —Q181.563,2 millones— e ingresos tributarios —Q131.635,9 millones— supera los Q49.000 millones. Ese faltante se cubre con endeudamiento. El contribuyente guatemalteco financia una expansión del aparato estatal que crece más rápido que la recaudación. La senda de reducción del déficit depende de supuestos de crecimiento y de medidas administrativas tributarias que aún no están ejecutadas. El Congreso tendrá la palabra.



