ARGENTINA (Pulso) — El proyecto de reforma al régimen de subsidios al gas por zonas frías lleva más de dos meses paralizado en el Senado. Fue girado el 22 de mayo. Desde entonces, cero avances.
Los mismos gobernadores que respaldaron la media sanción en Diputados ahora bloquean el tratamiento. El motivo: el Ministerio de Economía no formalizó los compromisos asumidos durante la negociación.
Dos reclamos concretos quedaron sin respuesta. Primero: exenciones impositivas sobre energía eléctrica para Salta, Jujuy, Tucumán, Catamarca, Chaco, Misiones y Santa Fe. Segundo: incorporar a las distribuidoras y transportistas provinciales al esquema de regularización de deudas con Cammesa.
El oficialismo sostiene que la compensación llegará una vez aprobada la ley. Los gobernadores exigen la garantía antes. En Diputados pidieron incorporar ese compromiso al texto. El Poder Ejecutivo lo rechazó.
La tensión escala. El 12 de agosto se realizará una cumbre del Norte Grande en Posadas. Uno de los ejes: impulsar por ley una tarifa eléctrica diferenciada para zonas cálidas. El gobernador de Corrientes, Valdés, confirmó su participación.
En Mendoza el cambio de clima es visible. Los diputados Verasay y Nieri acompañaron la media sanción. Los senadores del mismo espacio, en cambio, buscan modificar el proyecto. La senadora Juri declaró en junio que su objetivo fue postergar el tratamiento.
El proyecto reemplaza el esquema geográfico actual por uno focalizado según ingresos. En la práctica, localidades del interior bonaerense, el sur de Santa Fe, el centro y sur de Córdoba, casi toda San Luis y otras zonas perderían el descuento automático.
Desde Pulso Global: el episodio revela la tensión estructural del ajuste. Reformar subsidios es correcto; el dinero de los contribuyentes no puede financiar esquemas ineficientes por siempre. Pero el Ejecutivo negoció compromisos y no los honró en tiempo. Esa demora le da a los gobernadores una palanca legítima para frenar una reforma necesaria. El costo lo paga la agenda de desregulación.



