ARGENTINA (Pulso) — Confirmado. Los gobernadores del norte reordenan sus fichas en el Congreso.
Misiones, Salta, Tucumán y Catamarca coordinan posiciones para negociar «ley por ley» con el Gobierno nacional. La lógica de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) como lubricante político quedó descartada. «Ya no se negociará por ATN», afirmó un referente misionero en Diputados.
El bloque Innovación Federal —que reúne legisladores de Misiones y Salta— cambiará de nombre. La presentación formal está prevista para el miércoles 26 de agosto, antes de la próxima sesión de Diputados. Participarán el gobernador Hugo Passalacqua y, posiblemente, Gustavo Sáenz. El nombre que suena con más fuerza para conducirlo es el del exgobernador misionero Oscar Herrera Ahuad.
En total suman 13 diputados. Podrían ser 15 si incorporan a Gerardo González (Formosa) y Claudio Álvarez (San Luis), exlibertarios bajo el ala de Sáenz.
Sáenz fue directo: «Hace dos años y medio que no se conservan las rutas». Y remató: «Con el equilibrio fiscal no se come, no se cura, no se educa ni se hacen rutas».
La agenda concreta ya avanza. Diego Santilli y el ministro Luis Caputo recibieron a gobernadores del norte para negociar subsidios eléctricos para «zonas cálidas». En la próxima sesión se incluirá una reducción del IVA del 21% al 10,5% para la harina y la fécula de mandioca. También avanzan iniciativas de turismo tucumano y la declaración de San Miguel de Tucumán como Capital Simbólica de la República Argentina cada 9 de julio.
Otro frente: el reparto del impuesto a los combustibles líquidos (ICL). El Senado ya dio media sanción a un proyecto que modifica su distribución. Según reveló LA NACION, en casi tres años el fideicomiso vial acumuló más de $1,5 billones en recaudación, pero aplicó apenas una cuarta parte a obras.
El peronismo observa y tantea. Diputados como Guillermo Michel y Victoria Tolosa Paz viajaron a Misiones para explorar agenda común con Passalacqua.
Esto es lo que se sabe.
Desde Pulso Global, el movimiento revela una tensión estructural del modelo: el ajuste fiscal tiene costos políticos reales en las provincias. Los gobernadores no se oponen al equilibrio; exigen que sus territorios no financien el orden macroeconómico sin contrapartida. El libre mercado y la disciplina fiscal son principios sólidos. Pero cuando el Estado central retiene recursos provinciales —como sugiere el caso del fideicomiso vial— la discusión no es ideológica: es de propiedad y de federalismo. Milei necesita esos votos. El precio acaba de subir.



