ARGENTINA (Pulso) — Confirmado. Estudiantes venció 3-0 a Universidad Católica en San Carlos de Apoquindo y se clasificó a los cuartos de final de la Copa Libertadores.
La lesión fue el punto de quiebre. Tiago Palacios salió a los 33 minutos del primer tiempo con una dolencia en el isquiotibial. Ingresó Joaquín Correa. En diez minutos, el tucumano de 32 años destrabó el marcador.
Correa burló la marca de Daniel González y remató ante Vicente Bernedo. Primer gol. Luego combinó con Carrillo, habilitó a Mancuso y el capitán convirtió de cabeza. Segundo gol. Carrillo cerró el partido con un tercer tanto para sellar el doblete.
El regreso de Correa al club, tras casi 12 años, tuvo escenario de Copa. Su último paso fue por Botafogo. Firmó por dos temporadas. Para incorporarlo, Estudiantes debió levantar una inhibición de la FIFA por una deuda con Facundo Farías, de Inter Miami.
Universidad Católica llegó sin Fernando Zampedri ni Cristian Cuevas, ambos suspendidos por acumulación de tarjetas. La fuente señala que Zampedri es autor del 44% de los goles del equipo en la Libertadores: cuatro de los nueve tantos del torneo.
Estudiantes jugó con un esquema 4-2-3-1. Alexander Medina incluyó a Eros Mancuso y Baltasar Rodríguez como variantes respecto al primer partido.
El Pincha esperará al vencedor de la serie entre Corinthians y Rosario Central, que se definirá el jueves en San Pablo. Estudiantes ha ganado la Copa Libertadores en cuatro oportunidades a lo largo de su historia.
Esto es lo que se sabe. El resultado habla por sí solo: el León pasó con autoridad en cancha adversa, sobre césped artificial y ante un entorno hostil. La lesión que amenazaba con desestabilizar el plan terminó siendo la chispa que encendió la clasificación. Correa y Carrillo, dos jugadores con historia en el club, respondieron cuando el partido lo exigió. Eso es jerarquía, no suerte.



