COLOMBIA (Pulso) — Confirmado. El ELN atacó con drones al Grupo de Caballería Liviano N.° 7 en el municipio de Ábrego, Norte de Santander, la noche del 15 de agosto de 2026.
Según la fuente, los terroristas lanzaron más de nueve artefactos explosivos contra tropas en una vía principal. También impactaron un vehículo blindado destinado a protección civil.
El soldado profesional Neiver Madera Ricardo murió en el ataque. Otros cinco militares resultaron heridos, según el reporte.
Horas antes, la comandante del Frente de Guerra Nororiental del ELN, identificada como Silvana Guerrero, apareció en un video grabado en las «Montañas del Nororiente». Lanzó advertencias directas contra el Ejército Nacional y el Estado colombiano.
En el video, según la fuente, Guerrero declaró: «Ni un paso atrás, liberación o muerte». Apareció armada con una carabina de patrón M4, rodeada de guardias con fusiles Type 56-1 y AK-103.
El presidente Abelardo de la Espriella respondió en su cuenta oficial de X. Afirmó: «Este ataque contra nuestros héroes le saldrá caro a los narcoterroristas del ELN». Añadió: «La orden a la fuerza pública es clara: sin tregua y con contundencia, hay que acabar con ese cáncer».
Según la fuente, las operaciones ofensivas se concentran en Norte de Santander, Putumayo y Nariño.
En desarrollo.
Lectura editorial. El ataque con drones marca una escalada tecnológica del ELN frente a la presión militar del gobierno Abelardo. La guerrilla recurre al armamento aéreo improvisado cuando pierde terreno: señal de acorralamiento, no de fortaleza. El video de Guerrero es propaganda de repliegue, no demostración de poder.
El costo lo pagó un soldado con su vida y cinco compañeros heridos. El dinero de los contribuyentes colombianos financia una fuerza pública que combate sin negociación. Abelardo sostiene ese principio. El contraste con la era Petro —que apostó por diálogos con el mismo grupo— no necesita subrayarse: los hechos lo hacen solos.



