HONDURAS (Pulso) — Estados Unidos destinará 63 millones de dólares para 33 municipios de Honduras. Lo confirmó el ministro de Copeco este martes en San Pedro Sula.
Los recursos no pasarán por el Gobierno hondureño. Según el funcionario, serán ejecutados directamente por agencias de Naciones Unidas. «En este fondo de Naciones Unidas, que ejecuta Naciones Unidas, no lo ejecuta el gobierno», precisó.
Las zonas prioritarias fueron seleccionadas durante la administración anterior. Los criterios: inundaciones, sequía, desplazamiento, violencia y vulnerabilidad climática. El Valle de Sula figura entre las regiones más afectadas.
El programa contempla tres entregas. El proceso de focalización de familias beneficiarias lleva varios meses en marcha. La operación fue lanzada formalmente en la Cancillería hondureña.
El anuncio se hizo durante una visita al centro de atención para migrantes retornados en el Aeropuerto Internacional Ramón Villeda Morales. El ministro subrayó la necesidad de condiciones óptimas para recibir a los hondureños que regresan al país.
Lectura de la casa. El diseño del programa revela una decisión deliberada: el dinero del contribuyente estadounidense no fluye hacia el aparato estatal hondureño, sino a través de un intermediario multilateral. Eso reduce el riesgo de desvío, pero también transfiere el control a la burocracia de Naciones Unidas, alejándolo tanto de Washington como de Tegucigalpa. La pregunta que queda abierta es si esa cadena de ejecución garantiza eficiencia o simplemente añade una capa más de administración entre el dólar y la familia vulnerable.



