COLOMBIA (Pulso) — Confirmado. La tarde del 9 de agosto, grupos armados atacaron la Alcaldía municipal y la estación de Policía de Rioblanco, Tolima.
La Quinta División del Ejército identificó al responsable: el frente Ismael Ruiz de las disidencias de las FARC.
Los atacantes usaron drones cargados de explosivos y dispararon desde las montañas aledañas. Tropas del Batallón de Infantería N.17 intentaron neutralizar los drones. No se reportaron personas lesionadas hasta el momento.
El Ejército calificó el ataque como «grave violación al Derecho Internacional Humanitario».
La gobernadora del Tolima, Matiz, confirmó los hechos en su red social X. Pidió refuerzo inmediato de la fuerza pública y evaluación de un toque de queda. «Lo urgente es proteger la vida», declaró según el documento.
Matiz lidera un consejo de seguridad en Chaparral junto con alcaldes del sur del Tolima. El exgobernador Barreto reclamó intervención estatal urgente para «recuperar la seguridad y la tranquilidad» de la región.
No es un hecho aislado. Hostigamientos similares se registraron en Planadas y Ataco en días recientes. Municipios como San Antonio también reportaron incidentes con drones y combates rurales. Desde 2024, las autoridades del Tolima anunciaron adquisición de tecnología antidrones.
Habitantes de zonas rurales debieron resguardarse ante el temor de nuevos enfrentamientos. En desarrollo.
Lectura editorial. El uso de drones armados contra sedes del Estado marca una escalada táctica que el gobierno de Petro no ha logrado contener. Mientras Bogotá negocia con grupos ilegales, los ciudadanos de Rioblanco se encierran en sus casas. La respuesta institucional llega desde la gobernación departamental, no desde el gobierno nacional: eso dice todo sobre quién defiende el orden y quién lo abandona.



